Shaprut en la corte de Abderramán.
Shaprut en la corte de Abderramán.

Javier Collado

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Shaprut en la corte de Abderramán.
Shaprut en la corte de Abderramán.

Patricia Monterroso. En el marco de la Semana de la Cultura Sefardí, Cordoba Viva ha organizado este viernes 12 de septiembre una nueva ruta de la mano de uno de los judíos más importantes en Córdoba. Se trata de Paseos con: Abu Yusuf Hasday ben Ishaq ibn Shaprut.

Como explica la coordinadora de actividades de Córdoba Viva y Relaciones Públicas, Pilar Mármol, el programa ‘Paseos con:’ “se trata de una ruta no teatralizada, de dos horas de duración -de 9 a 11 de la noche-, con un guía local totalmente habilitado para realizar paseos históricos por Córdoba.

En este caso se recorrerá el caso histórico, siendo la Puerta de Almodóvar el punto de encuentro, recordando la importancia que tuvo para Córdoba este médico judío», culmina Pilar Mármol.

En definitiva, los asistentes conocerán la comunidad judía de al-Andalus en la que vivió Hasday inb Shaprut y el enorme legado que ha dejado para la posteridad paseando de la mano de uno de los personajes más fascinantes de nuestra historia conociendo su vida, su obra y su ciudad de una manera amena y divertida.

Todos aquellos interesados en participar de un paseo con el médico judío pueden informarse y apuntarse en la web de Córdoba Viva.

Hasday ibn Shaprut. Este afamado judío  nació en Jaén -en 910-, ya que toda su familia era de Linares, pero su padre, Ishaq ben Ezrá ibn Shaprut, se traslada a Córdoba al ser nombrado jefe de los judíos en la ciudad.

Su figura, aunque es un judío menos conocido por los cordobeses que Maimónides, está relacionada con la Edad de Oro de la cultura judía en España. Y es que la calidad de sus investigaciones le permitió acceder al selecto grupo de médicos del califa Abd-al-Rahman III.

«Shaprut, que tenía un buen nivel cultural y económico bueno, era médico y entra a formar parte de la corte de Abderramán III», cuenta Mármol. «El califa, que tenía verdadero pánico a las serpientes ya que su hermano murió por la picadura de una, necesitaba tener el antídoto de su veneno antes de partir a las guerras que mantenía con los reinos cristianos del norte de España», continúa la coordinadora. Es ahí donde aparece la figura de Shaprut, «que entonces era un principiante, quien encuentra la receta de la Dríaca (antídoto del veneno de serpiente). Una fórmula descubierta por Andrómaco de Creta, médico del emperador Nerón, pero cuyos elementos se desconocían por no tener traducción la receta.

Finalmente, gracias a sus estudios de medicina y a la ayuda que recibió del monje Nicolás, Shaprut elaboró el fármaco que podía curar cualquier envenenamiento, la primera panacea universal (al-Faruk).

Judíos en la corte de Abderramán III.
Judíos en la corte de Abderramán III.

El judío le recomienda al musulmán que se tome una dosis antes de adentrarse en la batalla. Casualmente le pica una serpiente, pero el califa no sufre ninguna consecuencia lo que le hace reconocer a Shaprut como uno de los miembros más importantes de su corte», cuenta Pilar Mármol. Así, Abu Yusuf Hasday ben Ishaq ibn Shaprut pasa a ser el médico personal de Abderramán III.

Además, a Abd-al-Rahman III le hacían verdadera falta personas que conociesen las lenguas que se hablaban en la península y en el resto del mundo civilizado, por lo que Hasday ibn Shaprut, se convirtió en uno de sus colaboradores de confianza.  «Precisamente Shaprut, en agradecimiento por la confianza que le toma el califa, traduce a varias lenguas, entre ellas al árabe, el Tratado de Botánica más importante y más antiguo, el Dioscórides«, aclara la coordinadora.

Así, el contacto con Abderramán le permitió acceder al cargo de Jefe de Aduanas del Califato. Un cargo para el cual, el califa, lo consideró adecuado y que desempeñó sin dificultad gracias a su habilidad financiera y a unos conocimientos aprendidos y transmitidos a lo largo de generaciones.