Imagen del aula taller realizado a los más pequeños.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Imagen del aula taller realizado a los más pequeños.
Imagen del aula taller realizado a los más pequeños.

Redacción. La empresa municipal Sadeco ha realizado dos acciones formativas dirigidas a niños y adultos ingresados en los hospitales Reina Sofía y Los Morales, en el marco de las actividades que realiza esta sociedad para educar y concienciar a la ciudadanía de la importancia del reciclado y la recogida selectiva de residuos.

Acudir a estos dos lugares tiene una significación especial para Sadeco ya que permite, además, acercar una actividad formativa a personas que en la actualidad están sometidas a tratamientos médicos que limitan su movilidad.

En el caso de los más pequeños, ingresados en el Materno Infantil del complejo hospitalario, Sadeco les ha hecho partícipes en su Aula Hospitalaria «Entre algodones»  de una muestra lúdico-educativa de objetos reciclados, el teatro de «Doña Marranota» y la actividad canta y baila con «La Papelera Feliz«. Acciones del equipo de formadores de Sadeco orientadas a distintas edades escolares.

Son las mismas actividades que de forma habitual lleva Sadeco a los centros docentes de la capital y que forman parte del Salón Educativo Medioambiental de la empresa pública.

En cuanto al taller realizado en el Hospital Los Morales, han sido quince pacientes de la Unidad de Salud Mental, que participan de forma activa en su aula-taller, los implicados en la acción. Con ellos se ha incidido, sobre todo, en dar a conocer a través de charlas informativas los servicios que ofrece la empresa y el sentido de su trabajo en beneficio de la sociedad, al tiempo que han elaborado objetos con productos reciclados. En anteriores ocasiones, estas mismas personas han visitado diversas instalaciones de Sadeco como  el salón educativo, el complejo medioambiental o el centro de control animal.

La experiencia “sólo se puede calificar como excelente”, explican desde el Servicio Educativo de Sadeco, porque los participantes muestran inquietudes sobre los que se expone “incluso se generan interesantes debates muy participativos, algo primordial para todos, como el consumo excesivo de agua, la importancia de recoger los excrementos caninos, la implicación de todos en la higiene urbana o la problemática del botellón”.