Dobuss

banderasCBN. Una de las líneas editoriales más significativas de nuestro periódico constituye contribuir en positivo a cambiar la realidad que nos rodea.
En este sentido, y en el ámbito del emprendedor y la creación de empresa, figura de creciente importancia en la difícil coyuntura laboral de nuestro país, resulta de especial interés apuntar ideas, opiniones, líneas de trabajo que puedan ayudar a minimizar el error en la puesta en marcha de nuevas iniciativas de autoempleo así como orientar sobre fórmulas y sectores de interés.
Desde el equipo de consultoría de www.inmofranquicia.com destacan cinco errores principales en la creación de un nuevo negocio.
Poner en marcha un negocio que me «llene y me guste».
Indudablemente nuestra dedicación e involucración se multiplicaría exponencialmente si logramos poner en marcha una actividad que vaya ligada a nuestros hobbies  o simpatías. Pero en muchas ocasiones no somos conscientes que muchos de los negocios que se ponen en marcha hoy día no responden a un análisis frío y racional.
Es habitual abrir tiendas de ropa infantil en nuevas áreas residenciales con escasísima vida comercial o una cafetería, porque ha sido la ilusión de uno toda su vida.
En otros casos se recurre al efecto imitación y se pone en marcha aquello que a otros le ha ido o le está yendo bien.
Desafortunadamente el mercado no tiene sentimientos y muchas de estas iniciativas están abocadas al fracaso. Por otra parte, cada persona y sus circunstancias constituyen un mundo como para pensar que imitando una actividad conseguiremos un éxito similar.
Comprar un local en propiedad para la puesta en marcha de un nuevo negocio.
Desde Inmofranquicia señalan que «a
unque vengamos de vuelta de la mayor crisis inmobiliaria que se ha producido en España en los últimos 100 años, no podemos negar de que existe un Rh Inmobiliario en una gran mayoría de personas que prioriza la compra de un local de negocio al que adaptar una actividad».
Se utillizan frases tópicas como «al menos no tiro el dinero» o «al menos hago patrimonio» que pueden ser muy perjudiciales para la actividad a desarrollar.
Además -añaden- «debemos considerar el arrendamiento como un gasto inherente al inicio de la nueva actividad y nunca una restricción sobre la que debe girar el nuevo negocio.
La natural imprevisión de emprender en los tiempos actuales nos debe llevar a no imponernos cargas excesivas ante la incertidumbre del resultado del nuevo negocio».
Financiar la totalidad de la inversión con préstamos bancarios es otra práctica a tener en cuenta.
«Una obviedad más, dicen, pero que ha sido común denominador en muchas de las actividades puestas en marcha en los últimos tiempos y a la que en cierta forma también contribuyeron las propias entidades financieras».
Afortunadamente las propias entidades (a pesar del escaso crédito real existente para emprendedores) exigen hoy día que al menos el 30% de la inversión total del proyecto la aporten los socios como capital propio y el resto sea financiables.
Es cierto que la disponibilidad de ahorro para emprender es mínima e inexistente en muchísimos casos, pero en esos supuestos debemos buscar socios o poner en marcha actividades de muy reducida inversión, en relación a las posibilidades del emprendedor.
Esperar que amigos, familiares y conocidos supongan un porcentaje de nuestra venta necesaria.
Desde Inmofranquicia aconsejan «no pensar en la compra moral de determinados clientes de nuestro círculo de relación».
El único análisis a realizar es si el producto o servicio que pondremos en marcha satisfará al público objetivo considerando los grandes cambios que se están produciendo en las costumbres y hábitos de compra del consumidor
Una vez más debemos ser muy fríos en el estudio previo y dejar de lado muchos prejuicios, querencias y cuestiones a priori inmutables.
Nuestro ámbito de relaciones pertenece a otro plano bien diferente y en esa esfera lo debemos contemplar.
Precipitarnos en la elección de ubicación para la nueva actividad.
Para tener éxito en cualquier nueva actividad minorista, que es la mayoritaria entre los nuevos emprendedores,  hay que seguir la regla de las tres U´s: Ubicación, Ubicación y Ubicación, y más aún en negocio de sector comercio.
Una errónea elección de la ubicación puede echar por tierra nuestro proyecto.
Existen determinadas actividades que al tratarse de un tipo de venta comparativa deben estar próximas entre sí y no absolutamente lo contrario.
No podemos pensar que si somos la única tienda de ropa de chica joven en un área residencial gozaremos de vender a todo ese público residente en la cercanía.
Por propia psicología de compra, las compradoras de ropa joven acuden a calles o centros comerciales donde se concentran la mayoría de marcas conocidas.
Este error, más frecuente por desgracia de lo que pensamos, lleva a la quiebra y a situaciones muy difíciles a muchas familias.
En resumen, cinco errores comunes a la hora de emprender nuevos negocios, en muchos casos una de las escasas fórmulas de emplearse existentes en la actualidad. Reflexiones que desde Inmofranquicia pretenden que sirvan para tomar las mejores decisiones a

nte la disyuntiva de poner en marcha un negocio, nos llena de satisfacción.

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