Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Redacción. Esta semana ha comenzado en Córdoba la siega de los cereales. El trigo duro volverá a ser el principal cereal, aunque las siembras y las producciones totales de trigo blando avanzan respecto a la media. La buena cosecha que se podía prever se ha visto afectada por las altas y continuadas temperaturas de mayo, que han podido mermar la cosecha, según el Departamento Técnico de Asaja Córdoba, en unos 1.000 kg por hectárea. Se espera con impaciencia la “apertura del mercado”, que sin duda estará influenciado por la situación climática en terceros países y por la tensión en Ucrania.

La presente campaña que está comenzando a cosecharse en las campiñas cordobesas, se ha desarrollado con una disminución en las siembras de trigo duro, derivado fundamentalmente a trigo blando u otros cereales, así como marcada por un correcto abonado y cuidado de los trigos, debido a la tranquilidad climática que permitió realizar las labores y tratamientos en su momento. El buen año en producción que se esperaba por el sector se torció en el mes de mayo, debido a las temperaturas veraniegas que se alcanzaron durante más de dos semanas de forma continuada y que no han permitido el remate del grano en la espiga, suponiendo pérdidas estimadas medias de unos 1.000 kg por hectárea.

En cuanto a superficies y producciones en nuestra provincia, Córdoba aportará unas 117.000 toneladas de trigo blando, provenientes de unas 33.500 hectáreas (31.600 la campaña pasada); y unas 154.000 de trigo duro, recolectadas en unas 55.000 hectáreas (61.000 en 2013), esperando unos buenos niveles de proteína en general en las producciones cordobesas.