perdiz roja
La perdiz roja está considerada como la especie más emblemática de caza menor en la Península Ibérica y una considerable fuente de recursos económicos en áreas rurales.

Javier Collado

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perdiz roja
La perdiz roja está considerada como la especie más emblemática de caza menor en la Península Ibérica y una considerable fuente de recursos económicos en áreas rurales.

Redacción. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha concedido los primeros certificados de calidad genética a tres granjas cinegéticas dedicadas a la cría en cautividad de ejemplares puros y sin ninguna traza de hibridación de perdiz roja. En concreto, a «El Chopo», ubicada en Cúllar (Granada), «Perdices Pavión», en Sormontín (Almería) y «El Cristo», en Lucena (Córdoba). De esta manera, se pretende preservar a esta especie como parte fundamental de la biodiversidad andaluza, así como mejorar la calidad cinegética del medio natural andaluz con criterios de sostenibilidad.

Esta iniciativa persigue también garantizar la eliminación progresiva de los ejemplares híbridos, reducir la domesticación, preservar la biodiversidad, favorecer la economía de las empresas dedicadas a la producción de perdiz roja para sueltas y repoblaciones; así como promover la calidad en el sector cinegético andaluz.

Actualmente existen en Andalucía unas 79 granjas activas de perdiz, de las cuales 42 están adscritas al Programa de Certificación Genética de la Perdiz Roja de la Junta de Andalucía, a través del cual se han entregado en los últimos años un total de 2.133 ejemplares de esta especie.

Para el desarrollo de este Programa, aprobado en 2012, la Consejería pusoen marcha una primera fase de seguimiento de las granjas existentes en las ocho provincias andaluzas, en las que se ha realizado un estudio para conocer la situación actual de las mismas, mediante visitas y recopilación de datos (producción, viabilidad de las instalaciones, tipo de ciclo o el interés a acogerse al programa de calidad genética de la perdiz roja).

Finalizado el proceso de certificación, se establecerá en cada granja un sistema de seguimiento y control oficial para garantizar que  se cumplen las condiciones establecidas y se realizará un nuevo estudio de evaluación de hibridación de las poblaciones silvestres para conocer el grado de efectividad del mismo.